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Capitel de San Julián.
Álbum de la iglesia

San Julián o Nuestra Señora de Fátima (Astorga)

Punto de encuentro entre el Camino de Santiago y la Vía de la Plata la antigua ciudad de Asturica Augusta alcanzó una gran importancia durante la época de la dominación romana convirtiéndose en uno de los focos principales del cristianismo y una de las sedes episcopales más antiguas de Hispania. La creciente importancia del obispado y de la propia ciudad motivaron la sustitución y renovación de gran parte de sus parroquias y monasterios, así como de su magnífica catedral románica.

La iglesia de San Julián, hoy nuestra Señora de Fátima, es uno de los pocos testimonios de arte románico en la ciudad de Astorga. Edificada en el siglo XII funcionó como parroquia dedicada a San Julián hasta 1832, año en el que fue anexionada a la de San Bartolomé. A mediados del siglo XX se restauró de nuevo como parroquia cambiándose su primitiva advocación por la actual de Nuestra Señora de Fátima. Aunque sufrió importantes modificaciones en el siglo XVIII, el templo actual conserva buena parte de su estructura original, sobre todo en la parte baja del hastial occidental y los muros septentrional y meridional. El aparejo románico se compone de mampostería de arenisca y pizarra empleando sillares bien escuadrados para las esquinas y los vanos.

En el hastial occidental se abre la portada, el elemento más destacable de todo el edificio. Consta de un arco carpanel rodeado de otros dos arcos apuntados que apoyan en sendas parejas de columnas. Mientras que el arco carpanel es fruto posiblemente de una reforma del siglo XVI, los arcos apuntados pertenecen a la obra románica como así demuestra la labra a hacha de sus dovelas y la presencia de marcas de cantero en las jambas de la puerta. Los capiteles que coronan estas columnas presentan una decoración de tipo vegetal, a excepción del capitel interior del lado izquierdo en el que se desarrolla una escena con cuatro personajes. Dos de ellos son las figuras de San Pedro y San Pablo mientras que las otras dos tienen más difícil interpretación. En la cara interna del capitel vemos una figura semisentada, con una extraña postura, tocada con un gorro de forma cónica que dirige su mirada hacia un ángel. Algunos investigadores relacionan esta escena con el ciclo de la Natividad, en concreto con el anuncio del ángel a San José, mientras que otros otorgan a la escena un carácter apostólico, siendo el ángel el portador de un mensaje y el personaje al que se dirige el receptor de dicho mensaje, es decir, un evangelista.

Los muros norte y sur de la nave románica se coronan con una cornisa moldurada con bisel y una serie de canecillos reaprovechados algunos con perfil de nacela y otros decorados con crochets, rollos y hojas. Uno de ellos presenta la imagen de un pequeño león que vuelve la cabeza hacia lo que podría ser un dragón.

Algunos investigadores señalan que el estilo escultórico, sobre todo la decoración vegetal, presente en la iglesia de San Julián se puede relacionar con la desaparecida catedral románica de Astorga de la que lamentablemente sólo se conservan unos escasos restos.

Texto: Carlos Álvarez Marcos - Fotografías: Jaime Nuño.

 



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