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Pila bautismal de Sta. Mº/ J. L. Alonso Ortega
Álbum de Boadilla del camino
BOADILLA DEL CAMINO

Entre Itero de la Vega y Frómista se emplaza la pequeña localidad de Boadilla, apellidada del Camino como subrayando su vinculación con la ruta jacobea. El pago debió ser repoblado a finales del siglo IX con las villas de Itero, Santoyo y Astudillo y a fines de la siguiente centuria se quiere que la concediese fuero Fernán Armentales, aunque buena parte de su historia se encuentra envuelta en espesas brumas documentales. Aunque sabemos que contó un hospital, ni siquiera aparece mencionada en el Codex Calixtinus, lo que prueba la modestia del lugar.

En su caserío encontramos dos elementos patrimoniales destacados. El primero es la iglesia parroquial, dedicada a Santa María, notable edificio erigido entre los siglos XVI y XVIII que conserva vestigios de una obra anterior gótica. En su interior, a los pies, se conserva un magnífico ejemplar de pila bautismal de traza románica y tardía hechura, probablemente ya en los primeros años del siglo XIII. Presenta copa hemisférica (67 cm. de altura x 129 de diámetro), profusamente decorada con motivos geométricos y vegetales tallados en reserva y distribuidos en tres registros, con cruces griegas, lises, rosetas inscritas en clípeos, semicírculos y arcos entrelazados. Se alza sobre un fino tenante a modo de pilar fasciculado, compuesto por diez columnillas, con sus basas, rematadas en capiteles vegetales de hojas lisas con cogollos en las puntas. Es uno de los ejemplares de pila bautismal más destacados del Camino, junto a la burgalesa de Redecilla.

Quizás sobrepasa en valor artístico a la citada pila el espléndido ejemplar de rollo jurisdiccional o picota que conserva el pueblo, magníficamente conservado. Se alza sobre un basamento escalonado, y corona su pilar con crestería acompañada por angelotes, dragones y hojarasca.

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© Fundación Santa María la Real-Centro de Estudios del Románico
Texto: José Manuel Rodríguez