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Portada principal de Santa María del Camino (Carrión de los Condes)
Álbum de la iglesia de San Santa María del Camino

Santa María del Camino o de las Victorias (Carrión de los Condes)

Carrión de los Condes fue desde el siglo XI una etapa importante del Camino de Santiago, situada entre Frómista y Sahagún. Era el principal centro urbano de la comarca delimitada por los ríos Cea y Pisuerga, zona de constantes litigios entre los reinos de Castilla y León. A principios del siglo XII, esta población comenzó a destacar entre los burgos castellanos y leones, debido fundamentalmente al desarrollo económico adquirido por la villa al ser un punto importante del camino de peregrinación a Santiago de Compostela.
La iglesia de Santa María del Camino se encuentra situada al sureste de la villa junto a los restos de la antigua muralla medieval y en las cercanías también de una de las primitivas puertas de entrada a la ciudad por la que accedían los peregrinos procedentes de Frómista y Villalcázar de Sirga.

Fue construida a mediados del siglo XII durante el reinado de Alfonso VII (1126-1157). En un principio la iglesia se dedicó a la Virgen de las Victorias, pero con el paso de los años y debido a la creciente importancia que adquirió el Camino de Santiago a su paso por Carrión pasó a denominarse Santa María del Camino. El edificio presenta planta basilical, tres naves, crucero no marcado en planta y cabecera con tres ábsides. Se trata de un templo de considerables proporciones si lo comparamos con la gran mayoría de los edificios del románico hispano. De los tres ábsides que tuvo la iglesia sólo se conserva original el ábside del lado sur, llamado Capilla de las Doncellas. El ábside septentrional ha visto modificada su estructura para servir de paso a la sacristía, mientras que el ábside principal fue derribado en 1685 bajo el patrocinio del obispo Juan del Molino Navarrete levantándose entonces un presbiterio y un cimborrio de estilo barroco según un proyecto de Felipe Barrojo.

Las naves laterales se dividen en cuatro tramos separadas por pilares cruciformes y se cubren con bóveda de cañón mientras que la nave central presenta una cubierta plateresca aunque es probable que originalmente estuviera cubierta con bóveda de cañón. La decoración del interior de la iglesia se concentra en las impostas del arranque de los arcos con temática vegetal y del mismo tipo que los utilizados en las fachadas.
La portada principal del templo, situada en el muro meridional y enmarcada entre dos contrafuertes, se compone de un único vano de medio punto, y carece de tímpano como es habitual en el románico palentino. El contenido iconográfico de esta portada se concentra en una de las arquivoltas y en el friso superior. La arquivolta está formada por 37 dovelas en las que se ven representados personajes muy diversos. Entre las figuras podemos encontrar escenas de la vida cotidiana, actividades profesionales y oficios, alusiones al mundo del pecado y sus vicios, figuras demoníacas, animales y músicos. Esta arquivolta figurada constituye uno de los primeros ejemplos de utilización de este motivo en las portadas románicas de Castilla y León.

La portada se remata por un largo friso de placas de piedra situadas sobre las arquivoltas, en las que se reproduce el ciclo de la Epifanía. Podemos distinguir la escena de la Adoración de los Magos, los Magos a caballo en su camino hacia Belén y una representación de la audiencia de los Magos ante Herodes. En los canecillos que soportan el tejaroz de esta portada se representan animales reales o fantásticos y cuatro figuras humanas (portador de bidón, músico, acróbata y una máscara). En las metopas que hay entre los canecillos encontramos representaciones de algunos de los signos del Zodíaco como Libra, Tauro o Aries.

Texto: Carlos Álvarez Marcos Fotografías: Jaime Nuño



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