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| Iglesia
de Turienzo. J. M.
R. |
Álbum
Iglesia de Turienzo |
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Iglesia
de San Juan Bautista
TURIENZO DE LOS CABALLEROS (León)
En la comarca de la Maragatería,
a unos setenta kilómetros
al oeste de la capital provincial,
se halla la pequeña localidad
de Turienzo de los Caballeros,
cuya iglesia parroquial de San
Juan Bautista se sitúa
en el extremo más occidental
del pueblo, alejada de las viviendas
en un paraje conocido como “El
Chano” o la “Fragua
Vieja”. La advocación
es debido a que la villa perteneció
desde 1204 a los Hospitalarios
de San Juan de Jerusalén.
El templo presenta una estructura
compleja debido a las numerosas
campañas y reformas constructivas
de las que ha sido objeto, desde
la original románica
hasta la anexión del
pórtico y la espadaña
en el siglo XVIII. Debido al
estado de ruina que presenta
el edificio a mediados del siglo
XVI es necesaria una reforma
casi total, que da lugar a su
configuración definitiva
como una iglesia de cabecera
cuadrangular y dos naves, separadas
por pilares. En el lado norte
se adosan una serie de dependencias
como una capilla de época
tardogótica, cubierta
con bóveda de terceletes
y decorada con pinturas barrocas,
fechada en 1596. Es en este
mismo lado donde encontramos
otra pequeña capilla
que se utilizará como
baptisterio y la sacristía
construida a mediados del siglo
XVIII. En el lado meridional
y en la misma época que
la sacristía se construyó
un pórtico y una espadaña
con su correspondiente escalera
de acceso.
Correspondientes a la primitiva
fábrica solamente conservamos
una parte del muro meridional,
la correspondiente al primer
tramo de la nave, siendo el
resto fruto de una reforma posterior
a la época románica.
Los dos tramos más orientales
se cubren con bóveda
de cañón y en
uno de ellos se conservan unos
pinturas murales, desencaladas
recientemente, con decoración
de rombos entrelazados y un
Pantocrátor rodeado del
Tetramorfos. En este mismo lado
sur, se conservan también
dos ventanas en el piso superior
compuestas por dos estrechas
saeteras, rodeadas por unos
relieves a modo de tímpanos.
En el primero de ellos aparece
representado un personaje alado,
que se identifica con San Miguel,
luchando contra un dragón.
San Miguel viste túnica
corta y porta un escudo en una
mano, mientras que con la otra
clava su lanza en las fauces
del dragón. Cabe destacar
la minuciosidad y precisión
del relieve, así como
la adecuación de la escena
al tímpano. El segundo
relieve, el de la ventana más
oriental, se decora con motivos
vegetales ondulantes que encierran,
hojas, volutas y granadas.
Para establecer la cronología
del templo y, aunque no hace
una referencia concreta al edificio,
podemos basarnos en una inscripción
presente en un sillar de la
portada meridional en la que
se señala la muerte de
una tal Orvildo en el año
de 1196. Teniendo en cuenta
esta inscripción y a
tenor del estilo de los restos
conservados, podemos suponer
que la campaña constructiva
románica se iniciase
durante las dos últimas
décadas del siglo XII.
Texto: Carlos Álvarez
Marcos Fotografías: José
Manuel Rodríguez Montañés
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