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| Miguel Martín. /
RUBÉN DEL VALLEOS |
11/05/06
«Hemos
pasado del valor de las palabras al de la imagen»
Nieves Caballero /Valladolid
'La fotografía, fuente de vida e inmortalidad'
es el título de la conferencia que pronunciará
esta tarde, a las 20.00 horas en la Sala de exposiciones de
las Francesas, el fotógrafo salmantino afincado en
Valladolid Miguel Martín, dentro de las V Jornadas
de Fotoperiodismo organizadas por EL NORTE DE CASTILLA.
Apasionado de los paisajes de Castilla, de Tierra de Campos
más concretamente, capta sus imágenes con su
forma personal de entender el tiempo y el paso de la vida,
con un punto de nostalgia y melancolía que le invade
cuando mira atrás en el tiempo y cuando camina por
la zona. Martín cree en el poder de la imagen y que
el mundo es una imagen que cambia a las órdenes de
los poderosos, los dueños de la distribución
de las imágenes.
Este fotógrafo, profesor de Literarura en el IES Núñez
de Arce, afirma que cuando el pasado queda plasmado en una
imagen, «siempre quedará un ápice de vida
y de inmortalidad cuando alguien vea esa foto».
Miguel Martín cree que se ha pasado de la ortografía
a la fotografía, del valor de las palabras al valor
de las imágenes. «Hoy -asegura- no se transmiten
los mensajes como antes, con palabras, sino con imágenes,
y quizá más importante que enseñar a
leer 'El Quijote' es enseñar a interpretar un mensaje
publicitario. Y lo digo seguro, y a pesar de ser profesor
de Literarura, porque el que hace el mensaje y las imágenes
es un 'cervantes' de hoy, y el que las recibe, si no sabe
interpretarlas es un esclavo, le están engañando».
No obstante, asegura que es necesario conocer las claves
para interpretar los mensajes visuales. «Hay una sintaxis
y unos códigos con los que se construyen los mensajes
visuales, y aunque nos resistamos a ello, la gente lo que
ve son mensajes en la televisión», explica mientras
pone sobre la mesa la necesidad de llevar a cabo esta reflexión.
Incluso va más allá al referirse a la necesidad
de incluir en el sistema educativo como asignatura obligatoria
la enseñanza de las imágenes, de los mensajes.
Lleva toda la vida dedicado a la fotografía, aunque
no vive de ella. Dice que si hubiera sabido dibujar, quizá
no hubiese necesitado la cámara fotográfica,
«pero cuando vi una foto tuve la necesidad de plasmar
lo que veía y pensé que este era mi mundo».
Ahí empezó la estrecha relación.
Desde entonces ha evolucionado su forma de pensar, aunque
se refiere a unas palabras de Picasso en el sentido de que
el pintor se pasa toda la vida pintando la misma manzana,
«y yo me he pasado toda la vida haciendo la misma fotografía,
tampoco hay que hacer muchas más, pero cada vez esa
foto esa distinta y esa es la evolución».
Siempre lo mismo
Sigue fotografiando Tierra de Campos, como hace años,
-«las nubes cambian todos los días, pero son
siempre las mismas»- y ha encontrado en el paisaje castellano
una fuente inagotable de inspiración. «Son dos
metros cuadrados de tierra -como él mismo dice- y he
sentido que era un medio que podía utilizar para expresar
las cosas, es un paisaje como símbolo».
Sus fotografías no reflejan la inmensidad de un paisaje,
sino que recurre a un elemento que da la sensación
del todo, «es una especie de metonimina, va más
al detalle que justifica el todo».
Miguel Martín explica que ya no hace fotografías,
que las construye con las técnicas de la informática
y la tecnología, aunque no utiliza la máquina
digital. «Yo creo que está todo fotografiado,
tengo miles de fotos y las reciclo todas. Todo está
inventado».
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