ENOTURISMO
EN VALLADOLID
  Anunciantes
  Actividades de Enoturismo de El Norte de Castilla >>
Entrevistas
  Alejandro García Sanz | Diputado de cultura y turismo de la diputación de Valladolid |
  Mercedes Cantalapiedra | Concejala de Cultura, Comercio y Turismo del ayuntamiento de Valladolid |
  Carolina Toribio de Benito | Gerente de la Oficina de Enoturismo de Valladolid
Reportajes
  El enoturismo como transmisor de cultura
  La Oficina de Enoturismo
  El Norte de Castilla apuesta por el enoturismo
  El paraíso vinícola de Valladolid repartido en rutas
  Ruta de Ribera del Duero
  Fomentar la cultura del vino
  Vinos que marcan la diferencia
  Una decidida apuesta por difundir la cultura del vino
  Vinos de corte moderno en una bodega minimalista y funcional
  Las otras cualidades del vino
  Conocer el vino de forma divertida y sugerente
  Ruta de Rueda
  Un laberinto entre barricas
  Ruta de Cigales
  Ruta de Toro
  La singularidad de un hotel exquisito
  Ruta Circular
  Rutas Urbanas
Artículos de Opinión
  Enoturismo un nuevo El Dorado para la región
  Valladovid', capital del Duero

 
 
| carolina toribio de benito | gerente de la oficina de enoturismo de valladolid
 

Carolina Toribio posa sobre los paneles de vidrio de la Oficina de Turismo de Valladolid. /Alfonso E. Caño

  «El enoturismo supone una forma
de generar riqueza y empleo»

«La oficina actúa como ente gestor y coordinador de la oferta enoturista de toda la provincia de Valladolid y es la gran apuesta por este tipo de turismo»

Carolina Toribio resalta el buen ambiente que hay entre las bodegas,
de modo que «son competencia pero también complementarias»

CÁMARA de Comercio, Ayuntamiento, Diputación y Asociación Provincial de Empresarios de Hostelería de Valladolid. Estas cuatro instituciones firmaron el convenio turístico ‘Asómate a Valladolid’, uno de cuyos principales productos es la Oficina de Enoturismo, creada a partir del «mismo esquema que la Oficina de Congresos y que ha dado muy buenos resultados», según Carolina Toribio.
–¿De dónde surgió la idea para la Oficina de Enoturismo?
–La oficina nace hace dos años y medio impulsada por un grupo de empresas que las instituciones eligieron para apostar por este tipo de turismo. La Cámara de Comercio decide hacer un estudio para analizar lo que hay y lo que hace falta en un campo donde existe muchísimo potencial y que hace falta organizar de alguna forma. Por ello se crea la Oficina, que actuaría como gestor y coordinador de la oferta enoturista de Valladolid.
–¿Cómo ha trabajado la Oficina de Enoturismo con las diferentes bodegas?
–Además de la parte pública formada por las instituciones, existe por supuesto la parte privada. La oficina se puso en contacto al principio con todas las empresas que creíamos que podían encajar dentro del proyecto. Se analizó si cubrían una serie de requisitos, sobre todo en cuanto a calidad, para poder ofrecerlas como servicios turísticos. Así, iniciamos relación con todas las bodegas que ya estaban haciendo algo en materia de enoturismo. Parte de la función de la oficina es también la de sensibilizar a las empresas, que es una de las cosas más difíciles porque, aunque cada vez más, no todo el mundo cree todavía en el concepto de enoturismo. Se realizaron campañas con el fin de que las empresas se involucraran en este campo y que lo vieran como un recurso más, ya no comercial para sus propios vinos, sino más como imagen de marca, como una forma de generar riqueza y empleo para las zonas rurales.

Diversificación
–¿Cuáles son las últimas bodegas que se han adscrito a la oficina?
–La última ha sido Cepa 21, porque no lleva mucho tiempo abierta. Pero Emilio Moro, que pertenece a Cepa 21, lleva prácticamente desde el principio con nosotros. Viña Mayor también se ha incorporado hace muy poco porque están creando el departamento de enoturismo, pero incluso sin tenerlo listo se han querido involucrar. Frutos Villar se ha adscrito también para enseñar toda la zona del lagar antiguo que tienen, que es una joya impresionante.
–Como en el caso de Cigales...
–Efectivamente. Cigales es una de las zonas que quizá esté menos desarrollada en ese sentido y Ribera, por contra, la que más. Ribera juega con la ventaja de que ya tiene un nombre, aunque Cigales y Rueda están haciendo cosas bastante interesantes. En Rueda, por ejemplo, la disponibilidad de bodegas subterráneas tiene un atractivo turístico para la gente de fuera enorme, cosa que los de aquí quizá no valoramos tanto.
–¿Qué aspectos generales de las bodegas de Valladolid reseñaría usted como gerente de la Oficina de Enoturismo?
–A mí una de las cosas que más me ha gustado siempre, desde que estoy con este proyecto, ha sido el buen ambiente que hay entre las propias bodegas. Son competencia, pero también complementarias. Sin ir más lejos, la forma de trabajar que tiene Arzuaga no la tiene Emina y entre ellos se llevan fenonemal. Se mandan grupos unos a otros, cosa que a mí al principio me parecía imposible.
–¿Por qué llevan a cabo este tipo prácticas?
–Porque cada bodega ofrece cosas distintas. Todas tienen sus barricas, sus depósitos, pero luego se distinguen, o bien en la forma en que las muestran a los visitantes, o bien en las actividades que proponen. Muchas bodegas están intentando diferenciar sus servicios de alguna forma, ofreciendo cursos de cocina o de cata muy novedosos y originales. Arzuaga, por ejemplo, está haciendo catas con gominolas para ejecutivos. En el caso de Yllera, sé que han organizado degustaciones para grupos de empresa o grupos de incentivo –que es un mercado muy importante para nosotros–, reuniones en las propias bodegas subterráneas e incluso dinámicas de grupo y juegos con los trabajadores. Muchas bodegas se están sumando a organizar jornadas de maridaje para que la gente aprenda qué vino va con cada comida, clases para cocinar con él... La verdad es que las posibilidades son muchas y se intenta diversificar la oferta para llegar a todos los públicos.
–¿Qué puede encontrar el visitante que se acerque a esta 0ficina?
–Tenemos la gran suerte de estar enclavados físicamente en la Oficina de Turismo de Valladolid, por donde pasa el 90% de los visitantes. A todo el que viene despistado, se le ofrece las rutas de enoturismo. Pero sí que es cierto que un porcentaje muy elevado de los turistas vienen preguntando por bodegas y nosotros les ofrecemos la información. Los folletos de la Oficina de Enoturismo están para eso, para que ellos mismos se diseñen su ruta y hagan su planteamiento. Si quieren una cosa más organizada, también podemos ponerles en contacto con las agencias de viajes y las empresas y touroperadores con los que trabajamos. Además, disponemos de otra actividad, el Bus Vino, que cuenta con la colaboración de EL NORTE DE CASTILLA y que es un paquete turístico cerrado de un día. Sale los sábados y cada vez recorre una Denominación de Origen distinta, ya que contamos con la gran suerte de ser una provincia con cinco. En España no hay ninguna otra que tenga cinco D. O. –cuatro sí, pero cinco no–, porque ya incluimos Tierra de León.

Rutas con vino
–¿Qué trayectos realiza el Bus Vino?
–El bus lo que hace es recorrer la zona, mostrando en cada ocasión unas bodegas distintas. Se les explican a los turistas y se enseña algún elemento patrimonial de la zona o bien algún museo. En la ruta de Ribera no podríamos irnos sin ver el Museo del Vino de Peñafiel, que cuenta con la colaboración de la Diputación. Así, se suele asistir a los centros de interés de la Diputación, como las excavaciones de Matallana o el Museo de las Villas Romanas, donde se realizó un evento con ópera teatralizada y vino. Intentamos diversificar un poco para hacerlo todo más atractivo y que la gente no termine saturada de vino. El bus desarrolla un programa de día, que termina a las siete de la tarde, y la verdad es que está teniendo muy buena aceptación.