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FERNANDO CABALLERO | PALENCIA
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| Joaquín Galán, Javier Villán y César Augusto Ayuso, ayer en Palencia. / J. RUIZ |
El discurso histórico marcado por los organizadores del congreso tiene una inflexión en lo que llaman los poetas del cambio, los primeros vivos que se analizaban en la reunión: Joaquín Galán, Javier Villán y César Augusto Ayuso. El profesor de la Universidad de Salamanca Antonio Sánchez Zamarreño abordó la obra del primero, del que dijo que es autor de una «densa, sistemática e inquietante obra poética», que comprende hasta ahora cinco libros publicados. «Todos ellos están traspasados -en una especie de usurpación de la personalidad- por unas conciencias que arraigan en literaturas o en mitologías antiguas y que prolongan la del poeta más allá de su propia lucidez y del estrecho marco temporal que le ha sido asignado», señaló Sánchez Zamarreño. Asimismo, el profesor analizó cuatro de esas presencias, en concreto Adán, Orfeo, Prometeo y Ulises. «La obra entera de Galán manifiesta ese dinamismo de quien recorre todos los lugares sin quedarse en ninguno. Siempre provisional y extranjero, sabe que su destino ineludible es la muerte», concluye Sánchez Zamarreño.
El periodista Tomás Hoyas se centró en la obra de Javier Villán, de quien dijo afirmó que es un «poeta impresionante e inclasificable». «Es universal y los universales son inclasificables, pero también es muy personal e individual, siempre se ha cuidado de no entrar en camarillas», aseguró Hoyas. El ponente recordó que para Villán la poesía no es técnica, sino vida. Dentro de sus muchas actividades -poeta, crítico taurino y teatral...-, «es en la poesía donde se ve el verdadero Javier Villán, aunque sea más conocido y respetado por otras parcelas». También Hoyas recordó que en 1975 Francisco Umbral dijo: «Se seguira diciendo lo mismo que decimos los españoles porque nunca se nos escucha, pero ahora se va a decir de otra manera, como lo está diciendo Javier Villán».
Hoyas destacó el tratamiento poético del dolor en este poeta, «que es imposible de explicar si no se lee aVillán».
Finalmente, José Enrique Martínez analizó la poesía de César Augusto Ayuso, especialmente sus tres últimos libros. Lo esencial de Ayuso se encuentra a partir de 'Las verdades del trigo', al que sigue 'Luz de nieve' y 'Variaciones de abril'. «Ha encontrado un camino nuevo para su poesía. Estos libros se caracterizan por la intuición, la delicadeza, el instante bello y pleno que puede representar en su plenitud una eternidad, la palabra limpia y sencilla, dentro lo que puede ser sencillez en la poesía y la mirada original sobre las cosas. Esta poesía es la más valiosa de Ayuso».
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