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En la
margen izquierda del arroyo Pozo Palilla fueron localizados vestigios
de una posible villa tardorromana. Dentro del término de
Fuensaldaña existen dos despoblados, uno en San Pedro de
Pedrosillo y otro en el pago de Valdelán. En el siglo XIV
Fuensaldaña perteneció al Infantazgo de Valladolid,
formando parte del señorío familiar de los Vivero.
Por su privilegiada situación y su relativa proximidad al
centro metropolitano de la capital vallisoletana, Fuensaldaña
en los últimos años ha visto duplicada su población,
convirtiéndose en una de las villas más desarrolladas
poblacionalmente hablando.
Habitantes:
1.203
Superficie
del término:
25,1 Km2.
ALtitud:
749 m.
Distancia
de la capital:
6 Km.
Comarca a
la que pertenece:
Campiñas de Pisuerga.
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El Castillo
Sobre el casco urbano de la villa destaca la conocida estampa
del castillo de Fuensaldaña, que fuera construido por
don Alonso Pérez de Vivero, contador mayor de Juan
II de Castilla, acomodando su tipología constructiva
a la de los castillos palacio del siglo XV. Es de piedra,
tiene forma cuadrada con cubos cilíndricos en los ángulos
y se enseñorea con una torre del homenaje adosada al
muro norte. Esta torre del homenaje es de planta rectangular;
tiene tres pisos y un sótano comunicados por una escalera
de caracol. En épocas históricas para poder
acceder a ella desde dentro del castillo, había que
hacerlo por medio de un puente levadizo. En 1521, durante
la Guerra de las Comunidades, este castillo de Fuensaldaña
fue ocupado por las tropas comuneras, que lo convirtieron
en uno de los bastiones defensivos. En la actualidad, esta
bella fortaleza es la sede de las Cortes de Castilla y León,
siendo propiedad de la Diputación Provincial de Valladolid.
Iglesia Parroquial
de San Cipriano.
La iglesia parroquial de San Cipriano de Fuensaldaña
consta de una sola nave con capillas hornacinas en los laterales,
nave que se cubre con bóveda de yesería apoyada
en fajones apuntados. Su estilo es gótico mudéjar
del siglo XIII, pero con importantes reformas realizadas
durante el barroco. La cabecera del templo se cayó
y fue reconstruida en los años setenta del siglo
XX. Entre la imaginería con que cuenta el templo
destaca un San Gregorio del siglo XVI, con un estudio de
las calidades en el rostro salido sin duda de la mano de
un continuador de Juan de Juni. La imagen tiene una suntuosa
policromía dorada realizada en el siglo XVIII. También
hay que fijarse en un Apóstol de la segunda mitad
del siglo XVI de un seguidor de Juan de Juni, y en una Inmaculada,
obra de otro seguidor de Gregorio Fernández.
Iglesia
del Convento de Monjas Recoletas de la Concepción.
El convento
de franciscanas de la Inmaculada Concepción (Trinitarias)
fue fundado por el ya mentado Alonso Pérez de Vivero,
conde de Fuensaldaña. La iglesia del convento fue
construida en el siglo XVII en planta de cruz latina, de
una sola nave cubierta con bóveda de cañón
con lunetos. Tres pinturas de excepcional calidad decoraron
los muros de la iglesia en su momento y que hoy se pueden
admirar en el Museo Nacional de Escultura de Valladolid.
Las pinturas de la Asunción, la Estigmatización
de San Francisco y San Antonio han sido atribuidas al círculo
de seguidores de Van Dyck. Quizás fueran pintadas
por Peter Tyssens, pero con más seguridad por Thomas
Willeboirts Bosschaert. De cualquier manera, los cuadros
fueron encargados por el mencionado conde que residía
en Amberes en pleno siglo XVII al servicio de los ejércitos
de la Monarquía, y remitidos desde Flandes a Castilla,
teniendo como destino las paredes de su fundación.
Entre las obras de arte que se conservan en este convento
destacan las siguientes: un Crucificado del siglo XVI de
un imitador de Alonso Berruguete; una arqueta de madera
del siglo XVI decorada con grutescos; un Ecce Homo del siglo
XVII de un seguidor de Gregorio Fernández; una Inmaculada
del siglo XVIII de Pedro de Ávila; una Virgen del
Pilar del siglo XVI de buena factura; un San Antonio de
Padua con el Niño del siglo XVIII, con las encarnaciones
a pulimento y los ojos de cristal; y, sobre todo y para
finalizar, una pintura del siglo XVII que representa a Sor
María de Jesús (doña María de
Minchaca), madre del conde de Fuensaldaña, fundadora
del convento y primera abadesa del mismo, fallecida en 1655.
En el siglo XVII menudearon todo tipo de representaciones
alusivas a la muerte, en el marco de la estética
de lo negro tan propia del barroco, y en este caso la pintura
deja ver a Sor María de Jesús colocada dentro
de un ataúd de color oscuro y alumbrado por cuatro
cirios.
Otros datos de interés
Fuensaldaña también tiene fama por sus restaurantes
y mesones, algunos de los cuales ocupan antiguas bodegas,
donde podremos degustar las excelencias culinarias de la
gastronomía tradicional regadas con los buenos vinos
de la Denominación de Origen Cigales. |
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El 15 de mayo:
San Isidro Labrador. El 16 de septiembre: San Cipriano, patrón
de la localidad. Domingo Santo: Encuentro del Niño
y la Virgen. El 5 de febrero Sta. Águeda. Finales de
marzo: Premios pámpanos. |
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Ayuntamiento
de Fuensaldaña
C/ Del agua, 20 · Tel.: 983 583 223
– www.nortecastilla.es (canal pueblos de Valladolid)
– www.diputaciondevalladolid.es |
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Alojamientos:
Hostal Chema. Tel.: 983 333 463
Restaurantes:
La Despensa del Príncipe. Tel.: 983 583 139
Churri. Tel.: 983 583 386
La Dama de la Motilla. Tel.: 983 583 076
La Nieta. Tel.: 983 583 003
La Sorbona. Tel.: 983 583 077
Las Cortes. Tel.: 983 583 040
Los Frailes. Tel.: 983 583 387
Taberna Fuensaldaña. Tel.: 983 583 026 |
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Tudela de Duero, Simancas, Laguna de Duero |
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Posee vinos claretes con denominación de Origen Cigales. La Denominación de Origen Cigales se extiende a lo largo de 2.064 hectáreas de las provincias de Valladolid y Palencia, dedicadas al viñedo. Es zona de producción histórica de vinos claretes (hoy rosados) y en los últimos años de tintos.
Los palos permitidos en la elaboración son: tinta del país, garnacha tinta, garnacha roja, verdejo, albillo y viura. Los rosados poseen en su elaboración al menos un 60% de tinta del país y un 20% de uva blanca. Para los tintos, al menos el 85% procede de tinta del país y garnacha tinta.
Aunque cada día es mayor del porcentaje de vino que se vende embotellado, aun es importante la producción artesanal que puede encontrarse en cualquiera de los pueblos y que suele venderse en garrafones de un cántaro (16 litros). |
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