PROGRAMA PARA HOY
PALMARÉS
 

>> SECCIÓN OFICIAL


>> PREMIOS TIEMPO DE HISTORIA | SECCIÓN OFICIAL | (Patrocinados por el Norte de Castilla)

>> PREMIOS DEL PÚBLICO
(Organizados por El Norte de Castilla)


>> PREMIOS DE LA FEDERACIÓN INTERNACIONAL DE LA PRENSA CINEMATOGRÁFICA (FIPRESCI)

DE INTERÉS
  Precios
  Horarios de Taquilla
PARTICIPA
  Foros
  Chats
Palmarés Ediciones Anteriores
  · 48 edición
  · 47 edición
  · 46 edición
OTROS FESTIVALES DE CINE

 

<< volver
 

HACIA LAS BODAS DE ORO

FERNANDO HERRERO

EL Festival Internacional de Cine de Valladolid festejará el año próximo su cinquagésima edición. Cincuenta años que son, a la vez, un poco de la historia del cine y, paralelamente, de la de nuestro país. Las incidencias del festival iban por delante de la política y de la sociedad. Fue, en muchas ocasiones, una llamada de atención, un pronunciamiento en favor de la libertad.

Esta edición de los cincuenta años debe ser toda una celebración que abarque, no solo el mejor cine, sino también la memoria del pasado y la proyección del futuro. En la línea existente la selección debe ser la mejor posible, tanto en las películas que vayan a concurso, y esperemos que el cine español tenga en cuenta esta fecha, como los ciclos que se preparen. En mi opinión debe primar lo cualitativo sobre lo cuantitativo. La borrachera de filmes impide la reflexión y el diálogo.

Esta celebración debe tener como parte importantísima al público, ese espectador que ha sostenido al festival durante todos estos años, con mayor o menor entusiasmo, según las épocas y circunstancias. Los realizadores, actores y demás gente del cine que acudan a la cita tendrían que dialogar con quienes les aplauden y les halaban o, incluso, les discuten.

Por otra parte, el cine no debe cerrarse en si mismo. Muy al contrario, su relación con las demás artes es esencial y cada vez más profunda. Las gentes de la cultura de la ciudad y de la comunidad deberían participar en esta celebración. El cine como expresión de la cultura como totalidad.

Por último, el homenaje a los que han hecho posible estos cincuenta años de cine debe completarse con visión de futuro, abriendo el festival a gente joven de Valladolid y de la comunidad de Castilla y León, que han demostrado no solo su conocimiento del cine y su capacidad para escribir sobre él, sino también, en cuestiones organizativas complejas.

La probada profesionalidad del equipo directivo de la Semana no se vería en ningún momento conculcada por una savia nueva que pudiera cubrir algunos aspectos de este cine plural y cada vez más universal en la creación, aunque más reducido en la exhibición.

Conservar el esencial apoyo de las distribuidoras es un punto positivo, como también buscar esos aires nuevos que el Festival ha ido acumulando durante estos largos años de vida que han conducido al éxito del momento presente.




<< volver